EMBRIQUETADO DE VIRUTAS METÁLICAS

El embriquetado consiste en someter a las virutas metálicas que están impregnadas de fluido de corte a altísimas presiones, separando el producto nocivo “la talandrina” generándose un producto reciclado totalmente inocuo con el Medio Ambiente “la briqueta metálica”.

Por otra parte y en la misma línea, en aras de un mejor servicio a sus clientes y a la sociedad, MARINO BERRIO S.L, ha desarrollado un proyecto tecnológico I+D+I para la descontaminación de las virutas metálicas y su aprovechamiento como materia prima en fundiciones en forma de briqueta compacta. Para ello firmó un convenio con la Universidad de Cantabria y la Universidad de Zaragoza que han desarrollado el proyecto, concluyendo con unos resultados óptimos, tanto desde el punto de vista medioambiental como en el proceso de fundición.

Las virutas metálicas de mecanizado son recogidas en contenedores homologados y transportados hasta la planta, con la documentación exigida por el Ministerio de Medio Ambiente y ADR (Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por Carretera).

Marino Berrio patenta un proceso para inertizar los residuos metálicos. La toxicidad de las miles de toneladas de virutas metálicas que se producen en los procesos de mecanización, debido a su impregnación con taladrinas (los fluidos de corte), origina un problema medioambiental que exige una solución eficaz. Una empresa torrelaveguense, Marino Berrio S.L, ha ideado un sistema para limpiar los residuos metálicos y convertirlos en briquetas inertizadas que han encontrado una buena acogida en fundiciones y acerías de todo el país.