Eliminación de Taladrina

La taladrina o aceite de corte es un producto compuesto por agua y aceites que se utiliza como lubricante y refrigerante en la industria del mecanizado mecánico. La eliminación de las taladrinas antes de su refundición es un objetivo perseguido desde hace años por las autoridades medioambientales de todo el país, aunque los métodos empleados hasta ahora no varían mucho en cuanto a su eficacia.

En talleres y plantas de mecanizado de Cantabria comienza a ser frecuente la existencia de cubetas de decantado donde los residuos metálicos pierden por gravedad parte de la taladrina con que quedan impregnados en los procesos de mecanización. De este modo y dependiendo del mayor o menor tiempo de decantación, se consigue que la emulsión se reduzca desde el 12% inicial hasta cifras que en el mejor de los casos, alcanzan el 3.5%.

Hasta ahora los resultados más favorables se conseguían con el sistema de centrifugación, de aplicación muy reciente en España y del que se ha dotado hace un año a la planta de Robert Bosch en San Felices de Buelna. El procedimiento consiste en hacer girar los residuos metálicos a velocidades muy elevadas hasta conseguir que la emulsión salga desprendida. En comunidades, como la vasca o la catalana, esta opción estimulada con ayudas públicas, ha comenzado a imponerse y las empresas que más residuos generan han comenzado a dotarse de instalaciones de centrifugación. En muchos casos esta maquinaria suele acompañarse de un circuito cerrado que permite reutilizar el fluido de corte que se recupera.

Aunque la presencia de taladrina en los residuos centrifugados se encuentra dentro de los límites legales, la posterior fundición de las virutas metálicas plantea problemas de homogeneidad en la combustión, algo que no ocurre con el embriquetado.